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La presencia del parásito en lechuga vuelve a generar preocupación luego de que una investigación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) y la Universidad de Maryland revelara que Cyclospora cayetanensis puede permanecer hasta 56 días en hojas de lechuga, incluso cuando estas ya están marchitas.
El hallazgo cobra relevancia mientras autoridades estadounidenses investigan un brote de ciclosporosis relacionado con lechuga proveniente de Guanajuato, además de advertir sobre el desafío que representa este microorganismo para la producción agrícola y la seguridad alimentaria.
¿Qué es Cyclospora y por qué preocupa?
Cyclospora cayetanensis es un parásito microscópico que provoca ciclosporosis, una enfermedad gastrointestinal que puede transmitirse al consumir alimentos o agua contaminados.
Los investigadores señalan que sus ooquistes son altamente resistentes y pueden permanecer en cultivos durante toda la temporada de crecimiento, dificultando su eliminación mediante métodos convencionales.
El parásito en lechuga resiste condiciones extremas
De acuerdo con el estudio publicado en la revista científica Pathogens en 2025, el parásito puede sobrevivir:
- Hasta 56 días en hojas de lechuga.
- En condiciones de calor y poca humedad.
- A desinfectantes y pesticidas convencionales.
Los especialistas indican que solo puede ser inactivado mediante procesos como:
- Temperaturas superiores a 60 °C.
- Pasteurización.
- Desecación.
- Exposición a rayos ultravioleta.
¿Por qué el centro de México favorece su desarrollo?
Los investigadores explican que las condiciones climáticas del centro del país, especialmente en estados como Guanajuato, favorecen el desarrollo del parásito.
Las temperaturas de entre 22 y 35 grados Celsius, junto con la humedad presente en la región, crean un ambiente propicio para que Cyclospora complete su proceso de maduración.
No solo la lechuga puede estar expuesta
Aunque la investigación actual se centra en la lechuga, los especialistas advierten que otros alimentos consumidos crudos también pueden representar un riesgo.
Entre ellos se encuentran:
- Cilantro.
- Perejil.
- Albahaca.
- Berries.
- Hortalizas de hoja.
- Otros vegetales que no se cocinan antes de consumirse.
¿Cómo llega el parásito a los cultivos?
El estudio identifica como uno de los principales factores de contaminación el uso de aguas residuales sin tratar para el riego agrícola.
Además, recomienda reforzar las medidas de higiene en las zonas de cultivo mediante:
- Acceso a sanitarios y estaciones para lavado de manos.
- Manejo adecuado de sistemas sépticos.
- Correcta disposición de desechos humanos.
- Buenas prácticas de higiene entre los trabajadores agrícolas.
¿Representa el mismo riesgo para todos?
Los investigadores señalan que Cyclospora es prácticamente endémica en México, por lo que parte de la población podría haber desarrollado cierta inmunidad tras exposiciones previas.
Sin embargo, esto no significa que el consumo de lechuga u otros vegetales contaminados sea seguro. La infección puede afectar a cualquier persona y provocar diarrea prolongada, dolor abdominal, náuseas y otros síntomas gastrointestinales, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Asimismo, los especialistas advierten que consumidores de países donde el parásito es menos frecuente, como Estados Unidos, suelen ser más vulnerables a desarrollar cuadros de mayor intensidad.
Un desafío para la seguridad alimentaria
El estudio concluye que la resistencia del parásito en lechuga representa un reto tanto para la salud pública como para la agroexportación.
Por ello, los expertos consideran fundamental fortalecer las medidas de prevención desde el campo hasta la distribución de los alimentos, con el objetivo de reducir el riesgo de contaminación y proteger tanto a los consumidores como a la producción agrícola.
